sábado, 8 de febrero de 2014

Proposición | Michelle~

— Cásate conmigo. —dije con mucha seguridad—.
— ¿Qué?
— No te hagas el sordo en un momento así.
— Creí que soy yo quién debería pedirte eso; al fin y al cabo yo soy el chico.
— Pero ya te tardaste.
— Son deciciones muy díficiles [...] Son para toda la vida.
— Si son para toda la vida hay que hacer esto ¿no?
— Pero...
— ¿A caso no me quieres?
Se puso serio, se puso tan cerca de mí con una sonrísa maliciosa y una mirada seductora
— Yo le digo a tus padres — me respondio con esa voz ronca, rasposa y sexy que tiene—.
Lo besé y el me correspondio sentí como la primera vez que el me beso; mágico y las mariposas revoloteando en mi estomago, es maravilloso.
 Entonces...— me dijo el— ¿Por qué te quires casar conmigo?
— Porque te verías genial en Smoking.
— Pues a mi me parece que me vería mejor en vestido.
Nos reímos.
— Serás un buen esposo.
— Serás una buena madre.
Fue inevitable que una lágrima se me saliera de felicidad, estaba tomando una decición muy importante con la persona adecuada.
— ¿Qué es lo qué más te gustan de las bodas? — me preguntó—.
— La comida.
Se río de mi respuesta. Lógico.
—¿Y a tí qué te gusta de las bodas?
— La luna de Miel.
Me sonrojé.
— Suena como si ya hubieras estado en una — Dije —.
— Más bien suena cómo si ya hubiera planeado una contigo.



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