¿Me vas a decir que no lo recuerdas? Esta bien. Niégalo. Ambos sabemos que guardamos los mismos recuerdos y extrañamos los viejos tiempos. Aunque ahora [...] nuestras platicas no duran ni cinco minutos.
Lo admito, fue bueno, no me arrepiento de nada, aunque lo niegue, se que tu sabes lo bien que la pasamos. Estoy segura.
Perdón si ya no hablo, pero no me parece necesario, esto fue como la ultima vez, ¿Cuantas veces lo intentamos? ¿una? ¿diez? siempre falló pero nunca nos dejamos de querer, o eso creía yo, qué estúpida fui.
Para serte sincera, aún pienso en ti pero esta vez no quiero intentarlo otra vez.
Esta vez te deje de querer.
viernes, 28 de febrero de 2014
lunes, 24 de febrero de 2014
sábado, 22 de febrero de 2014
¿No me escuchas? | Alan Jiménez
No
me escuchas... porque solo soy un sueño, una ilusión que existe entre
éstas mis letras y mis versos, soy un espejismo que se deja ver con la
luminiscencia de la luna, soy el reflejo que encuentras en un charco
vacío, soy esa sombra que sigue tus pasos mientras caminas, oculta,
siempre oculta en el olvido...No me escuchas... aunque te llamo con mis letras y te canto con la lluvia, con el viento, con mi canto de silencio, refugiado en un arbol muerto, en una hoja seca, en la flor marchita guardada en el ropero, escondido en la ausencia, en la utopía, en tu espejo...
No me escuchas cuando cada mañana te llamo y te digo, "te quiero"... ¿No me oyes?... ¡Estoy aqui!... mirame... sienteme...
Siempre, ahí sigo, llamandote... en silencio...
©GMD
martes, 18 de febrero de 2014
El beso | Michelle~
—Si me quieres demuéstramelo con un beso — le dije porque lo necesitaba, porque quería saber si me quería o no, quería saber cuanto me amaba.
Él me miró cada vez más de cerca, cauteloso y muy suavemente cerró sus ojos y sus labios tocaron los míos como si fueran de un material que se rompiera fácilmente, sus labios tan suaves, delgados y tan expertos cada vez iba aumentando la velocidad e introduciendo su lengua poco a poco como explorando un lugar peligroso en el que ya había estado, cada vez el beso se volvía más pasional, cada vez se volvía más intenso y voraz, al mismo tiempo sentía como mi estomago sentía todo tipo de emociones, como si cuando se acabara se llevará una pequeña de ti y te dejara una más significativa, cuando me tomo por la nuca sabía que no había vuelta atrás, sabía que el me quería pero su amor era tan grande que no le cabía en un sólo beso, me quería para el y sólo para el [...] lo peor de todo es que yo quería.
lunes, 17 de febrero de 2014
El hombre que dibujó las rocas | Alan Jiménez
Lo vio caer desde lo alto del acantilado. Golpearse contra las rocas. Hundirse en el mar.
Dejó la tela en el caballete. Pincel en mano se acercó al borde y miró.
La fugacidad. la estúpida fugacidad.
Lo habia visto todo, pero la tela quizas no. La tela no habia visto nada.
La tela solia pensar mucho mas que él a final de cuentas.
Volvio junto al caballete.
Contempló la pintura del acantilado y un hombre en el limite.
Cubrió la figura del hombre con un trazo de cielo y redondeó las nubes.
Eran la misma cosa.
Y continuó pintando: el cantilado sin el hombre, las nubes, el cielo y el mar.
La fugacidad, La maravillosa fugacidad.
-GMD-
Dejó la tela en el caballete. Pincel en mano se acercó al borde y miró.
La fugacidad. la estúpida fugacidad.
Lo habia visto todo, pero la tela quizas no. La tela no habia visto nada.
La tela solia pensar mucho mas que él a final de cuentas.
Volvio junto al caballete.
Contempló la pintura del acantilado y un hombre en el limite.
Cubrió la figura del hombre con un trazo de cielo y redondeó las nubes.
Eran la misma cosa.
Y continuó pintando: el cantilado sin el hombre, las nubes, el cielo y el mar.
La fugacidad, La maravillosa fugacidad.
-GMD-
viernes, 14 de febrero de 2014
Girasoles | Michelle~
Una lluvia azotaba Barcelona yo estaba en las calles cuando empezó, había una florería abierta y como instinto entré para protegerme, una linda chica estaba en el mostrador atendiendo a la gente que llegaban a comprar flores para sus novias por que son muy cursis y la gente hace eso ¿no?
— Lamento que no te podráis quedar aquí si no compras flores.
— ¿Y quién dijo que no compraría flores?
— Entonces... ¿En que puedo ayudarlo?
— ¿Cuáles son tus flores favoritas?
— ¿Perdón?
— ¿Cuáles son tus flores favoritas?
— Las margaritas y los girasoles.
— Entonces dame un ramo de Girasoles gigante.
— Buena elección, a su novia le gustarán.— dijo mientras arreglaba los girasoles—.
— No tengo novia
— ¿Esposa?
— No.
— ¿Madre?
— Si, pero no son para ella, no le gustan las flores.
—¿Amante?
— Tampoco.
— Perdone la pregunta pero ¿Para quién son?
— Para usted.
Se quedó helada pero al mismo tiempo se ruborizó
— Creo que no será necesario hacer eso para quedarse el local, señor puede hacerme compañia sin comprar las flores.
— Me niego. Si yo quiero comprar una flores las voy a comprar.
— Pues, entonces no las aceptaré.
— ¿Por qué no? Son tus favoritas.— Me mordí el labio y la miré "Sensualmente" — Además, yo creo que todas las mujeres deberéis recibir unas flores porque es algo bonito.
— Pues a mi nunca me han regalado flores.
— Pues considérate afortunada — añadí — porque yo nunca he regalado unas.
— Ya paró la lluvia — me dijo — ya podéis irte.
Joder. Por primera vez odié las lluvias de cuatro minutos de España.
— ¿Qué hago con estás flores?
Tocó su trenza.
— Llevadlas a casa.
— Me rindo. Llevaré estás flores a casa de mi madre.
Tomé las flores y me di la vuelta para salir de la florería.
— Pero...
Me detuve.
— A su madre no le gustan las flores.
Sonreí.
— Lamento que no te podráis quedar aquí si no compras flores.
— ¿Y quién dijo que no compraría flores?
— Entonces... ¿En que puedo ayudarlo?
— ¿Cuáles son tus flores favoritas?
— ¿Perdón?
— ¿Cuáles son tus flores favoritas?
— Las margaritas y los girasoles.
— Entonces dame un ramo de Girasoles gigante.
— Buena elección, a su novia le gustarán.— dijo mientras arreglaba los girasoles—.
— No tengo novia
— ¿Esposa?
— No.
— ¿Madre?
— Si, pero no son para ella, no le gustan las flores.
—¿Amante?
— Tampoco.
— Perdone la pregunta pero ¿Para quién son?
— Para usted.
Se quedó helada pero al mismo tiempo se ruborizó
— Creo que no será necesario hacer eso para quedarse el local, señor puede hacerme compañia sin comprar las flores.
— Me niego. Si yo quiero comprar una flores las voy a comprar.
— Pues, entonces no las aceptaré.
— ¿Por qué no? Son tus favoritas.— Me mordí el labio y la miré "Sensualmente" — Además, yo creo que todas las mujeres deberéis recibir unas flores porque es algo bonito.
— Pues a mi nunca me han regalado flores.
— Pues considérate afortunada — añadí — porque yo nunca he regalado unas.
— Ya paró la lluvia — me dijo — ya podéis irte.
Joder. Por primera vez odié las lluvias de cuatro minutos de España.
— ¿Qué hago con estás flores?
Tocó su trenza.
— Llevadlas a casa.
— Me rindo. Llevaré estás flores a casa de mi madre.
Tomé las flores y me di la vuelta para salir de la florería.
— Pero...
Me detuve.
— A su madre no le gustan las flores.
Sonreí.
l'ultima occasione ♥ | Michelle ~
Quería que este día fuera totalmente especial, sería el último día que nos veríamos, ella se iría a Barcelona y yo visitará a mi familia de Francia he irme a Italia para dedicarme de completo a lo que más me gusta: Escribir.
Sabía que podríamos seguirnos viendo pero seria el tiempo necesario después de estar acostumbrado a verla todas las mañanas al despertar, extrañaría cada peca, cada gesto, extrañaría cada cosa de ella pero hoy había una ultima oportunidad de enamorarla como lo habíamos hecho mutuamente los últimos tres años, casualmente nos habíamos conocido en Italia para ser preciso en «la Fontana di Trevi» ella como parte de un grupo escolar que tenían una expedición y yo como fotógrafo aficionado al tener semejante monumento en frente «ella». Le había estado tomando fotos todo el tiempo en ese lugar pero era inevitable.
Me colé en su grupo y empecé a decirle todas las trágicas historias de amor de Italia que se habían acontecido en esos lugares caminamos y anduvimos en el autobús de su escuela (Gracias a Dios no se fijaron en mi). Nos conocemos de 5 años, nos compartimos de 3, pero ahora que me quedan sólo unas horas con ella siento que una parte de mi se irá con ella y que nunca volverá, acordamos ya no vernos para seguir con nuestros sueños a pesar de que los míos cuenten con ella a mi lado [...] Tengo miedo de que se olvide de mi, que se vaya me deje con ganas de una vida con ella pero hoy tengo el poder de dejarle las ganas de que me espere y que cuando seamos lo que hemos soñado construyamos una vida juntos.
Espero que funcione.
Fui a la estación de tren dónde nos diríamos «Adiós»
Llevaba el sobre con la foto que nos habíamos tomado juntos el día que nos conocimos.
Cuando la vi corrí a abrazarla y nos besamos como si no estuviéramos en la estación, nos besamos como cuando la gente se quiere, hasta que nos cansamos, ella solo cerró los ojos par no llorar.
Le entregué el sobre y ella me dio uno a mi como si nos hubiéramos puesto de acuerdo. Le dije que nos volveríamos a ver y que nos casaríamos en dónde nos conocimos, me mostró una hermosa sonrisa como si quisiera casarse en ese preciso momento.Pero no lo hicimos, nos dijimos que cuando su tren estuviera en marcha y ella MI hermosa dibujante, mi hermosa Alaíde se fuera casi para siempre.
Lo abrí cuando ella se hubo marchado. Era Hermoso. Estaba escrito que eramos el uno para el otro.
Esperaré tres años y estoy segura que ella me esperará también.
Sabía que podríamos seguirnos viendo pero seria el tiempo necesario después de estar acostumbrado a verla todas las mañanas al despertar, extrañaría cada peca, cada gesto, extrañaría cada cosa de ella pero hoy había una ultima oportunidad de enamorarla como lo habíamos hecho mutuamente los últimos tres años, casualmente nos habíamos conocido en Italia para ser preciso en «la Fontana di Trevi» ella como parte de un grupo escolar que tenían una expedición y yo como fotógrafo aficionado al tener semejante monumento en frente «ella». Le había estado tomando fotos todo el tiempo en ese lugar pero era inevitable.
Me colé en su grupo y empecé a decirle todas las trágicas historias de amor de Italia que se habían acontecido en esos lugares caminamos y anduvimos en el autobús de su escuela (Gracias a Dios no se fijaron en mi). Nos conocemos de 5 años, nos compartimos de 3, pero ahora que me quedan sólo unas horas con ella siento que una parte de mi se irá con ella y que nunca volverá, acordamos ya no vernos para seguir con nuestros sueños a pesar de que los míos cuenten con ella a mi lado [...] Tengo miedo de que se olvide de mi, que se vaya me deje con ganas de una vida con ella pero hoy tengo el poder de dejarle las ganas de que me espere y que cuando seamos lo que hemos soñado construyamos una vida juntos.
Espero que funcione.
Fui a la estación de tren dónde nos diríamos «Adiós»
Llevaba el sobre con la foto que nos habíamos tomado juntos el día que nos conocimos.
Cuando la vi corrí a abrazarla y nos besamos como si no estuviéramos en la estación, nos besamos como cuando la gente se quiere, hasta que nos cansamos, ella solo cerró los ojos par no llorar.
Le entregué el sobre y ella me dio uno a mi como si nos hubiéramos puesto de acuerdo. Le dije que nos volveríamos a ver y que nos casaríamos en dónde nos conocimos, me mostró una hermosa sonrisa como si quisiera casarse en ese preciso momento.Pero no lo hicimos, nos dijimos que cuando su tren estuviera en marcha y ella MI hermosa dibujante, mi hermosa Alaíde se fuera casi para siempre.
Lo abrí cuando ella se hubo marchado. Era Hermoso. Estaba escrito que eramos el uno para el otro.
Esperaré tres años y estoy segura que ella me esperará también.
jueves, 13 de febrero de 2014
Una oda al pedo | Alan Jiménez
El pedo es un pedo, con cuerpo de aire y corazón de viento,
el pedo es un alma en pena, que a veces sopla, que a veces truena.
Es como el aire que se desliza, con mucha fuerza, con mucha prisa.
Es como una nube que va volando, y que cuando pasa va fumigando,
El pedo es aire, el pedo es ruido, y a veces sale por un descuido.
El pedo es imponente, pues se lo tira toda la gente;
en este mundo un pedo es vida, porque hasta el Papa bien se los tira.
También los pedos son educados, pues se los hechan los licenciados.
Cuando los pedos no son sonoros, dejan un sello, como el Az de oros.
Y si los pedos suenan poquito, por el pujido sale caldito.
Porque los pedos tienen diferentes olores, si no preguntenselo a los doctores.
Hay pedos gordos, hay pedos flacos, según el diamétro que tenga el taco.
Los hay muy tristes, los hay risueños, según el gusto que tenga el dueño.
Amigo, si un día un pedo toca tu puerta, no se la cierres, dejala abierta.
Deja que sople, deja que gire, pa' ver si hay alguien que lo respire.
Porque el pedo tiene algo monstruoso... que si lo aguantas te vas al pozo.
El pedo tiene algo tan espantoso, que a veces sale con todo y trozo.
¡Ay pedo no seas tan gacho! ¡No te me salgas de cacho en cacho!
Este poema ha terminado, de tanto pedo que se han hechado.
Mientras lo escribo, mientras lo mando, ¡ya no me aguanto, me estoy cagando!
Porque el pedo, es un olor ligero, que sale del agujero, anunciando la llegada de su hermana la cagada.
Si les gustó que bueno, si no... no hay pedo.
el pedo es un alma en pena, que a veces sopla, que a veces truena.
Es como el aire que se desliza, con mucha fuerza, con mucha prisa.
Es como una nube que va volando, y que cuando pasa va fumigando,
El pedo es aire, el pedo es ruido, y a veces sale por un descuido.
El pedo es imponente, pues se lo tira toda la gente;
en este mundo un pedo es vida, porque hasta el Papa bien se los tira.
También los pedos son educados, pues se los hechan los licenciados.
Cuando los pedos no son sonoros, dejan un sello, como el Az de oros.
Y si los pedos suenan poquito, por el pujido sale caldito.
Porque los pedos tienen diferentes olores, si no preguntenselo a los doctores.
Hay pedos gordos, hay pedos flacos, según el diamétro que tenga el taco.
Los hay muy tristes, los hay risueños, según el gusto que tenga el dueño.
Amigo, si un día un pedo toca tu puerta, no se la cierres, dejala abierta.
Deja que sople, deja que gire, pa' ver si hay alguien que lo respire.
Porque el pedo tiene algo monstruoso... que si lo aguantas te vas al pozo.
El pedo tiene algo tan espantoso, que a veces sale con todo y trozo.
¡Ay pedo no seas tan gacho! ¡No te me salgas de cacho en cacho!
Este poema ha terminado, de tanto pedo que se han hechado.
Mientras lo escribo, mientras lo mando, ¡ya no me aguanto, me estoy cagando!
Porque el pedo, es un olor ligero, que sale del agujero, anunciando la llegada de su hermana la cagada.
Si les gustó que bueno, si no... no hay pedo.
martes, 11 de febrero de 2014
Mi dibujo | Parte 3
— ¿Y si te invito a salir?
— ¿Y si te tomo la orden?
— También eso.
En ese momento el encargado del café se acerco a mí.
— Deja a Paula en paz, ella sólo hace su trabajo.
—Prácticamente ya estoy en mi almuerzo, déjalo.— Le respondió y me dirigió una mirada cómplice —.
Me dirigió a una mesa para sentarnos.
— ¿Te estás obsesionando conmigo? — me dijo en tono burlón —.
— Estoy obsesionadisimo contigo — corregí —.
— ¿Qué tanto?
— ¿Qué tal si te lo digo hoy a las 8:00?
— No tienes tanta suerte — me lo dijo y se fue como si no me hubiera dejado con la palabra en la boca —.
Me quedé ahí observándola como idiota, tenía que llamar su atención, tal vez no signifique que deba salir co ella sino algo más ... tal vez ni siquiera es ella.
Compré un puff.
Es muy cómodo... tal vez lo use para escribir o leer aunque últimamente me dediqué más a dibujar
Estuve anotando cosas para mi columna toda la tarde para no presionarme el viernes en la noche.
Preparé la cena como todos los días, está vez fue Espagueti, tal ves no sea un experto cocinando pero mi Espagueti se defiende.
Tocaron a la puerta.
— ¡Voy!
Abrí la puerta.
Paula.
— ¡Hola!
Me quedé en blanco pero luego reaccione
— Ho-hola.
— ¿Puedo pasar?
— Claro.
Mierda. Los dibujos están en la mesa.
— ¿Qué es eso? ¿Dibujas?
Me quedé helado.
— ¿Y si te tomo la orden?
— También eso.
En ese momento el encargado del café se acerco a mí.
— Deja a Paula en paz, ella sólo hace su trabajo.
—Prácticamente ya estoy en mi almuerzo, déjalo.— Le respondió y me dirigió una mirada cómplice —.
Me dirigió a una mesa para sentarnos.
— ¿Te estás obsesionando conmigo? — me dijo en tono burlón —.
— Estoy obsesionadisimo contigo — corregí —.
— ¿Qué tanto?
— ¿Qué tal si te lo digo hoy a las 8:00?
— No tienes tanta suerte — me lo dijo y se fue como si no me hubiera dejado con la palabra en la boca —.
Me quedé ahí observándola como idiota, tenía que llamar su atención, tal vez no signifique que deba salir co ella sino algo más ... tal vez ni siquiera es ella.
Compré un puff.
Es muy cómodo... tal vez lo use para escribir o leer aunque últimamente me dediqué más a dibujar
Estuve anotando cosas para mi columna toda la tarde para no presionarme el viernes en la noche.
Preparé la cena como todos los días, está vez fue Espagueti, tal ves no sea un experto cocinando pero mi Espagueti se defiende.
Tocaron a la puerta.
— ¡Voy!
Abrí la puerta.
Paula.
— ¡Hola!
Me quedé en blanco pero luego reaccione
— Ho-hola.
— ¿Puedo pasar?
— Claro.
Mierda. Los dibujos están en la mesa.
— ¿Qué es eso? ¿Dibujas?
Me quedé helado.
lunes, 10 de febrero de 2014
Una historia vaga y sin nombre, parte 4 | Un nuevo comienzo | Alan Jiménez
EN EL CAPÍTULO ANTERIOR...
''[...] Inventé eso de la guerra con Potter para darles a todos una excusa para atacar Hogwarts y dejar a todos los hechiceros vulnerables, entonces sólo yo podría mantener a Harry con vida y el me estaría eternamente agradecido. Pero ustedes son unos inútiles y además tengo cosas más importantes que hacer, como ven, encabezaré una revolución.''
''―Chicos... ―Ron señaló hacia adelante. Por platicar distraídos, no se fijaron que sus dragones volaba hacia las torres filosas. Hicieron maniobras evasivas de emergencia, pero el dragón de Ron fue herido por uno de sus puntiagudos techos, desplomándose muerto.
―Increíble ―dijo Harry ―. Al parecer hoy es el día de la caída libre.''
''El tren que venía en dirección contraría a la que llegue yo venía arribando a la estación. Los gritos de la gente no dejaron que Lady Salsa escuchara al tren. Ella supuso que eran gritos de emoción. El tren no pudo parar. Lady Salsa estaba muerta.''
*Destello* La gente de Panem luchaba con armas improvisadas, numerosos ''agentes de la paz'' controlaban la revuelta con sus escudos y se libraban de la gente con voltaje. Los disparos se oían en todas direcciones, aquella explanada del Capitolio tenía sus blancas paredes cubiertas de un líquido espeso color carmesí. Bajé la cara justo en el momento en que un choro de sangre como el que hace una piedra al ser lanzada al agua salía de mi pierna. Me habían disparado. Pero no me habían matado. El sinsajo se desplomaba adolorido en el suelo mientras agentes de la paz arrastraban su cuerpo. *Destello*
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Harry, Hermione y Ron maniobraban sus dragones esquivando los filosos techos de los castillos de Muy Muy Lejano. No era uno ni dos, sino cuatro castillos dispuestos uno después del otro. Cuatro veces más torres que esquivar. El dragón de Ron falló un giro y uno de los techos fue directo a su lomo, rasgándolo por completo. Estaba decido, el augurio era malo. Ron cayó a tierra seguido por el cuerpo inerte del dragón. El dragón tuvo tan mala suerte que terminó cayendo sobre la torre más pequeña del castillo, justamente en su puntiagudo techo. Una explosión de sangre morada salió de su pecho cuando la punta se clavó en su cuerpo. Ron calló en otro tejado de las torres, con tan buena suerte que rodó por el techo y cayó en el jardín.
Harry y Hermione bajaron en sus dragones para ayudar a Ron. Afortunadamente solo tenía algunos moretones, pero ya habían perdido dos dragones en un día.
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Cuando Lady Salsa abrió los ojos, las destellantes lamparas de techo le incineraron las pupilas. Trató de levantarse cuando se dio cuenta que numerosos cables y tubos salían de su cuerpo. Por la nariz, por los dedos... Incluso tenía una pierna colgando del techo. Un molesto apartado hacia ruido cada segundo, le estaba comiendo el cerebro. La habitación era increíblemente blanca y su luz impedía que Lady Salsa pudiera abrir bien los ojos. Entonces entró una mujer vestida de blanco se puso a revisar los aparatos del cuarto. No se había dado cuenta que Lady Salsa había despertado.
—¿Estoy muerta? —Preguntó Lady Salsa con un hilo de voz.
—¡Oh querida! —gritó la mujer notablemente asustada —. Casi me matas de un susto.
—¿Estoy muerta? —Lady Salsa repitió su pregunta.
—No cariño, estás viva.
La mujer dejó un tablón con hojas sobre la cama y se puso a revisar unas bolsas que tenían líquidos transparentes colgando de tubos. Lady Salsa tomó el tablón y comenzó a leer la única hoja que sujetaba:
Servicios médicos de Panem
Unidad médica No. 2
PACIENTE: Estefaní Yuan Anyelina Llermanoda FECHA: 07 de lúan de 13IX03
MÉDICO: Yian Carlo Stradivarius ENFERMERA: Mine Solana Papúa TURNO: 23
DESCRIPCIÓN: Accidente tipo 33-11-A. LUGAR: Estación férrea Romén, Capitolio.
ESTADO DEL PACIENTE: Regular. Presenta múltiples fracturas. Cirugía de costilla urgente. Reposo absoluto por 20 kin. Terapia intensiva necesaria.
Dr.YCarloStradivarius
Lady Salsa no leyó el informe completo. Apenas unas cuantas palabras de lo que había leído le parecían familiares. Ese era su nombre. Ella había estado en la estación de tren 'Romén'. Y aquello era un hospital... ahora lo entendía. Lo único que recordaba eran los gritos de los fans y una luz creciente. Una luz que se convirtió en negrura después de una inmensa agonía.
Segundos después escuchó la puerta abrirse seguido de gritos y exclamaciones. Dos pacientes más entraban a la habitación ocupada solamente por ella, llevaron las camillas hasta su lugar y acomodaron todo tipo de aparatos. Eran dos mujeres; una vestida de negro, con una pierna vendada. La otra paciente se veía totalmente horrenda, con la tez morena y maquillaje blanco. Estaba totalmente demacrada y llena de moretones. Alcanzó a ver los expedientes de sus camillas, que estaban dispuestas enfrente de la suya, una decía: Katnip Everdín, la otra decía: Ludovica Nakencia.
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Harry y Hermione tomaron a Ron y lo llevaron hacia el castillo de Malefica, en Muy Muy Lejano. Aquella era la bruja más poderosa de todo el reino, y solamente ella era capáz de salvar la vida de Ron... si llegaban a tiempo.
Finalmente arribaron a la entrada del palacio, la cuál estaba custodiada por 2 guardias fuertemente armados de pies a cabeza, y que les lanzaban miradas filosas.
—Quienes son, y que quieren en la fortaleza de Malefica —Dijo uno de los guardias.
—Yo soy Harry, y esta es Hermione Granger, nuestro amigo Ron está herido, necesitamos ver a Malefica de inmediato.
—Lo siento pequeñín, pero esta es la residencia privada de la señora Malefica, si quieres verla, lo mejor es que vayas a su consultorio de magia, aquí a la vuelta, frente a la empresa de la Hada Madrina.
Harry y Hermione cargaron el cuerpo de Ron hacia el cosultorio de Malefica, pues aunque insistieron, los guardias no los dejaron pasar, solamente pasó la señora del pan.
Finalmente llegaron a MALOS DESEOS S.A. DE M.G.C, consultorio de Malefica. Entraron en el edificio y avanzaron hasta la sala de espera, un cuarto totalmente oscuro y lugubre. Había una persona esperando antes que ellos. 5 minutos después salió de la habitación una mujer con cabello de tentaculos que salió del edificio lanzando miradas de rasho laser. Después, una mujer sin ojos salió y llamo al siguiente en espera, Harry y Hermi aprevecharon que la mujer que esperaba primero no se había percatado de que seguía para entrar con Malefica.
La habitación estaba cubierta de terciopelo rojo, al fondo destacaba un ventanal con vista al castillo de Malefica. En frente del ventanal había una especie de trono, en el trono Malefica. Frente al trono había dos hincaderas.
Harry y Hermione fueron a hincarse, el cuerpo de Ron estaba tendido en el suelo a su lado. Malefica comenzó a hablar:
—Bienvenidos a MALOS DESEOS, la casa mágica más poderosa de Muy Muy Lejano, (mucho más que la de Hada Madrina) —agregó Malefica con tono impotente. —En MALOS DESEOS trabajamos hombro con hombro con Monster Incorporation para darles a nuestros clientes el aspecto más vil y tenebroso, y junto con la magia hacer de este mundo, un lugar oscuro.
—Disculpe, Su Señoría... —interrumpió Hermione.— Venimos a usted a pedir su ayuda, nuestro amigo está a punto de morir, sufrió una caída a gran altura, y necesitamos de usted.
—Claro... —dijo Malefica con tono seco.— Vienen a mi para que salve a su amigo. Pero no los voy a ayudar. ¿Qué obtengo a cambio?
—Qué es lo que pide, Señora —dijo Harry angustiado.
—Quiero el alma de alguien...
Harry y Hermione se miraron asustados, no podían entregar sus almas, ni la de Ron...
Media hora después los tres salían del consultorio de Malefica. Ron estaba recuperado.
Harry y Hermione tomaron a Ron y lo llevaron hacia el castillo de Malefica, en Muy Muy Lejano. Aquella era la bruja más poderosa de todo el reino, y solamente ella era capáz de salvar la vida de Ron... si llegaban a tiempo.
Finalmente arribaron a la entrada del palacio, la cuál estaba custodiada por 2 guardias fuertemente armados de pies a cabeza, y que les lanzaban miradas filosas.
—Quienes son, y que quieren en la fortaleza de Malefica —Dijo uno de los guardias.
—Yo soy Harry, y esta es Hermione Granger, nuestro amigo Ron está herido, necesitamos ver a Malefica de inmediato.
—Lo siento pequeñín, pero esta es la residencia privada de la señora Malefica, si quieres verla, lo mejor es que vayas a su consultorio de magia, aquí a la vuelta, frente a la empresa de la Hada Madrina.
Harry y Hermione cargaron el cuerpo de Ron hacia el cosultorio de Malefica, pues aunque insistieron, los guardias no los dejaron pasar, solamente pasó la señora del pan.
Finalmente llegaron a MALOS DESEOS S.A. DE M.G.C, consultorio de Malefica. Entraron en el edificio y avanzaron hasta la sala de espera, un cuarto totalmente oscuro y lugubre. Había una persona esperando antes que ellos. 5 minutos después salió de la habitación una mujer con cabello de tentaculos que salió del edificio lanzando miradas de rasho laser. Después, una mujer sin ojos salió y llamo al siguiente en espera, Harry y Hermi aprevecharon que la mujer que esperaba primero no se había percatado de que seguía para entrar con Malefica.
La habitación estaba cubierta de terciopelo rojo, al fondo destacaba un ventanal con vista al castillo de Malefica. En frente del ventanal había una especie de trono, en el trono Malefica. Frente al trono había dos hincaderas.
Harry y Hermione fueron a hincarse, el cuerpo de Ron estaba tendido en el suelo a su lado. Malefica comenzó a hablar:
—Bienvenidos a MALOS DESEOS, la casa mágica más poderosa de Muy Muy Lejano, (mucho más que la de Hada Madrina) —agregó Malefica con tono impotente. —En MALOS DESEOS trabajamos hombro con hombro con Monster Incorporation para darles a nuestros clientes el aspecto más vil y tenebroso, y junto con la magia hacer de este mundo, un lugar oscuro.
—Disculpe, Su Señoría... —interrumpió Hermione.— Venimos a usted a pedir su ayuda, nuestro amigo está a punto de morir, sufrió una caída a gran altura, y necesitamos de usted.
—Claro... —dijo Malefica con tono seco.— Vienen a mi para que salve a su amigo. Pero no los voy a ayudar. ¿Qué obtengo a cambio?
—Qué es lo que pide, Señora —dijo Harry angustiado.
—Quiero el alma de alguien...
Harry y Hermione se miraron asustados, no podían entregar sus almas, ni la de Ron...
Media hora después los tres salían del consultorio de Malefica. Ron estaba recuperado.
sábado, 8 de febrero de 2014
Proposición | Michelle~
— Cásate conmigo. —dije con mucha seguridad—.
— ¿Qué?
— No te hagas el sordo en un momento así.
— Creí que soy yo quién debería pedirte eso; al fin y al cabo yo soy el chico.
— Pero ya te tardaste.
— Son deciciones muy díficiles [...] Son para toda la vida.
— Si son para toda la vida hay que hacer esto ¿no?
— Pero...
— ¿A caso no me quieres?
Se puso serio, se puso tan cerca de mí con una sonrísa maliciosa y una mirada seductora
— Yo le digo a tus padres — me respondio con esa voz ronca, rasposa y sexy que tiene—.
Lo besé y el me correspondio sentí como la primera vez que el me beso; mágico y las mariposas revoloteando en mi estomago, es maravilloso.
Entonces...— me dijo el— ¿Por qué te quires casar conmigo?
— Porque te verías genial en Smoking.
— Pues a mi me parece que me vería mejor en vestido.
Nos reímos.
— Serás un buen esposo.
— Serás una buena madre.
Fue inevitable que una lágrima se me saliera de felicidad, estaba tomando una decición muy importante con la persona adecuada.
— ¿Qué es lo qué más te gustan de las bodas? — me preguntó—.
— La comida.
Se río de mi respuesta. Lógico.
—¿Y a tí qué te gusta de las bodas?
— La luna de Miel.
Me sonrojé.
— Suena como si ya hubieras estado en una — Dije —.
— Más bien suena cómo si ya hubiera planeado una contigo.
(Comparte por la segunda parte)
— ¿Qué?
— No te hagas el sordo en un momento así.
— Creí que soy yo quién debería pedirte eso; al fin y al cabo yo soy el chico.
— Pero ya te tardaste.
— Son deciciones muy díficiles [...] Son para toda la vida.
— Si son para toda la vida hay que hacer esto ¿no?
— Pero...
— ¿A caso no me quieres?
Se puso serio, se puso tan cerca de mí con una sonrísa maliciosa y una mirada seductora
— Yo le digo a tus padres — me respondio con esa voz ronca, rasposa y sexy que tiene—.
Lo besé y el me correspondio sentí como la primera vez que el me beso; mágico y las mariposas revoloteando en mi estomago, es maravilloso.
Entonces...— me dijo el— ¿Por qué te quires casar conmigo?
— Porque te verías genial en Smoking.
— Pues a mi me parece que me vería mejor en vestido.
Nos reímos.
— Serás un buen esposo.
— Serás una buena madre.
Fue inevitable que una lágrima se me saliera de felicidad, estaba tomando una decición muy importante con la persona adecuada.
— ¿Qué es lo qué más te gustan de las bodas? — me preguntó—.
— La comida.
Se río de mi respuesta. Lógico.
—¿Y a tí qué te gusta de las bodas?
— La luna de Miel.
Me sonrojé.
— Suena como si ya hubieras estado en una — Dije —.
— Más bien suena cómo si ya hubiera planeado una contigo.
(Comparte por la segunda parte)
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